ACTUALIZACIÓN DE GUERRA.

No reacciona. ¡No reacciona!

—¡Sigan adelante! No podemos perder el tiempo —el capitán habló, haciéndose oír por encima del ruido de los cascos de los caballos.

—La ciudad está cerca, pero eso no significa que podamos relajarnos. ¿Me habéis oído?

Todos asintieron y clavaron sus talones en el lomo de cada animal para emprender el galope.

A esa distancia ya se podían percibir con bastante claridad los gritos revolucionarios.

Ciudadanos a pie tan solo alzando sus manos y voces al aire. Otros armados. Otros, con horcas y hoces. Cualquier cosa que llevaras era válida y suficiente para participar.

Esto fue lo que recibió a los soldados españoles cuando entraron a la ciudad.

—Freedom! Freedom!

A pesar de tratarse de un idioma distinto, todos compartían el mismo sentimiento. La misma lucha.

Nadie supo quién fue el primero en disparar. Frente al grupo de revolucionarios se alzaba un ejército enemigo. Podrían haberse echado atrás y mantenerse a salvo de la guerra, pero en cuanto el primer paso fue dado, la multitud le siguió sin pensarlo.

Puede que estuvieran en cierta desventaja pero

 

 

—¿Eso es todo lo que tenemos?

Fruncí el ceño por la interrupción, y me giré hacia el congresista que había hablado.

—¿Disculpe?

Él se puso en pie para hacerse ver entre todos.

—¿No tenemos los datos del número de bajas hasta la fecha o algún detalle de mayor exactitud?

Dejé escapar un corto suspiro.

—Esto es todo lo que decía en la carta.

—¿Cómo quiere que informemos del progreso de la independencia solo con eso?

Me incliné hacia delante, flexionando mi tronco por encima de la mesa.

—La decisión de enviar las tropas a América ya fue tomada. Ahora debemos confiar y ayudar en todo lo posible a quienes también confían en nosotros.

—Estamos arriesgando mucho —protestó una vez más, arrugando el ceño mientras hablaba.

—A veces merece la pena arriesgar.

Relato escrito para #Bajodosbanderas